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Borrador dia 3

Pues empieza mi tercer día, que es el primer día del año. Conseguí dormir algo más, gracias a los fantásticos tapones de oídos que amortiguan un poco el gran ruido del aire acondicionado de las cápsulas. La verdad, que tienes que dejar la cápsula a las 10:00 y yo la he dejado justo a esa hora, pero me he ido a desayunar y no me he acercado a la recepción hasta una hora más tarde. Pues eso quiere decir 1 hora de penalización, que cada 30 minutos son 270 yens; o sea, 540 yens extra que tengo que pagar por no haber ido antes a recepción que al restaurante. La novatada del país.

El plan de hoy es andar todo el rato casi, pero tampoco mucho. Primero, ir a ver por fin el centro de Shinjuku, que es la zona donde estoy desde el principio, pero la zona central se me quedó un poco abajo. Pues nada; todo el camino de siempre, pero sigo bajando en la primera calle principal que encuentro.

Veo allí nada más llegar un edificio completo muy muy cuidado de pachinko (ya he contado qué es), y al entrar veo un revuelo enorme por la celebración el año nuevo. Son los sitios más ruidosos del mundo y pregunto si puedo sacar fotos. Me comentan que sí mientras no saque a la gente que está consumiendo. No es algo que les llena de orgullo verse adictos a esas máquinas.

Empiezo sacando fotos a unas figuras de Evangelion porque han sacado el pachinko de evangelio y se nota que es la novedad y, de repente, los trabajadores montan un ritual de amasar arroz en la entrada. Se ponen a regalar unos dulces tradicionales que se comen el primer día del año y que las madres los preparaban en la puerta de casa. Pues como regalan me pongo a la cola y a ellos que estén occidentales como que les agrada, o eso muestran. Veo la preparación: se hace una bola con una masa de arroz a la que luego se le pone judía dulce con una fresa y azúcares. Sabe bastante raro pero no me desagrada. (La masa de arroz aquí la comen con todo). Pues nada, después de alucinar con el edificio de 4 plantas de máquinas pachinko y salir de ese gran ruido, alucino con los grandes rascacielos y voy a buscar el mío, que hoy va ha ser el TOCHO, el edificio del Gobierno Metropolitano de Tokio. Un edificio que tiene dos torres que puedes subir gratis, desde las que se ve hasta el monte Fuji, aparte de casi todo el resto de Tokio. La verdad que, siguiendo una calle subterránea, se llega pronto y se ve como que es otra zona más pudiente. Mucho más de negocios y menos saturada.

En las torres puedes estar un buen rato, tomar algo y si quieres hasta comer en una de ellas. La verdad, que te venden también souvenirs de todos los mangas y series japonesas, películas japonesas como americanas y un ran, etc. de merchandising… Pues después de ver desde arriba un niño que aunque está en la ciudad hace otra tradición japonesa que consiste en volar una cometa el día 1 del año en el parque, salgo de las torres y me dirijo a la zona de Shibuya. Empiezo por el gran templo Meiji Jingu de Shibuya, que está de celebraciones y la gente sigue haciendo sus ofrendas como por la noche. Colas y colas para comer, para comprar souvenirs para los dioses y colas para dar tu propina al templo. Vamos, lo típico aquí. Es tan típico hacer cola que me he puesto detrás de uno para hacer una foto cuando se mueva, y una chica se me ha puesto detrás para hacer otra foto y yo ya pensando que como me quede un rato formo otra cola allí.

Pues nada, después de recorrer casi todo el parque (bosque) para ver el templo a cachos sin hacer cola. Con el problema de que muchas partes están cortadas por el evento. He conseguido bajar a la zona de Shibuya. Una zona muy comercial pero más europea con marcas desde Zara a Prada, etc…

Pues al final encuentras el gran cruce de Shibuya claramente que sale en todos los cómics y películas. Que encima tiene el premio de estar la estatua del gran perro Hachiko. Que está llena de gente sacando fotos toda la zona. La verdad, tenía ganas de ver el paso de peatones, pero no es tan impresionante como me lo imaginaba o era ya el cansancio. Ya que estoy en una estación importante cojo el metro y vuelvo a la cápsula a pegarme un gran baño japonés y a ir a dormir antes, que no quiero pagar otra multa.

Borrador dia 2

Segundo día en el sol naciente.

Pues después de todo el jaleo del primer día, llega el segundo. Para hoy tengo planeado ir al Comiket, el evento de cómic japonés amatur que se celebra dos veces al año: uno en verano y otro en invierno, justo en los 3 últimos días de diciembre. Por lo tanto, voy.

 

Al levantarme compruebo que no hay electricidad; por lo tanto, el enchufe de la cápsula ha dejado de funcionar y no ha cargado nada O.o A mi me viene muy mal al tener un enchufe y mil aparatos que cargar y, encima, ¿está limitada la electricidad? Pues al ver que no encuentro ningún enchufe, descubro las máquinas de recarga de pago. Pues veo que sí. Tengo la disponibilidad de mil cepillos de dientes y maquinillas de afeitar, etc…, que son todo de uso y tirar, pero no puedo cargar nada U.U Tendré que ahorrar batería.

 

Pues nada. Voy al baño y luego a desayunar. Al ir al baño a mear me encuentro con mil chancletas que entiendo que es porque vamos descalzos, para que no pises el suelo del baño.

Me las pongo, meo tranquilamente, pero al ir al restaurante todo el mundo me indica que llevo aún las chancletas del baño. ¡Qué vergüenza! U.U Corriendo al baño…

Me pongo a desayunar un supuesto desayuno americano. Tostada, huevo, un poco de sopa de nori; vamos, lo curioso de todo que la mantequilla y la mermelada de fresa se echan juntas como un bote de ketchup. Algo muy muy raro pero efectivo para no usar cuchillo, etc….

Después de ese desayuno y tras pagarlo en la recepción con el lío de tener 3 taquillas diferentes,  salgo ya del hostel cápsula sauna, que ya no sé ni cómo llamarlo. Que viven, sí viven, muchos japoneses en él.

Voy al Comiket en Tokyo Big Sight, dos líneas de metro y un tren. En el trayecto de la cápsula al metro veo que los árboles aparte de tétricos están llenos de cuervos en pleno Tokio y por los jardines salen gatos callejeros. Éstos no tienen restaurantes chinos como los nuestros, seguro. Descubro después de mirar mil mapas que el metro es todas las líneas subterráneas y el tren todas las de la superficie. Tokio tiene mil lineas para todo, pero ya voy pillándole el tranquillo.

Al llegar al Comiket, impresionado por la islas que han robado al mar y las han llenado de rascacielos. Qué pasada de paisaje de orillas de arquitecturas y de obras, ya que están construyendo más y más grandes edificios, en islas artificiales del mar.

Llego y alucino con la concentración de gente que encuentro. Todo con mareas de caminantes que lógicamente no puedes ir contra corriente, gente guiando con megáfono en todo momento. Que sin entender nada da igual, pues la marea humana de gente te indica el camino. Después de andar y andar entro ya en el recinto que un mapa en japonés enorme con cuadraditos enanos indica los stands de la gente ofreciendo su producto.

Puedes ver libros de cocina, novelas, libros de arte, de informática, videojuegos, películas y series amatur. Pero sobretodo HENTAI (cómic erótico porno, claro), kilos y kilos de tías desnudas de todas las formas imaginables.

Es lo que más destaca, pero a mi me ha llamado la atención la sección de fotografía artística manga o sobre manga, la de libros de arte cosplay y, sobre todo, lo que más música de cantantes virtuales hecha por gente. Puedes encontrar discos y discos de cantantes ficticias hechas por ordenador. Pues después de 3 horas viendo cómo te llevaba más la marea de gente que tú mismo, no decidías adónde ir. Viendo que se ponía en esquinas la gente a descansar donde estaba prohibido circular.

Las colas se organizaban para comprar en los stands más conocidos. Eso era un punto impresionante: se ponían en colas alejadas y cuando tenían un grupo levantaban todos la mano y se acercaban al stand. Decidí salir fuera a sacar fotos a los cosplay y volver a mi cápsula a dormir. La parte de afuera era un laberinto de gente posando y otros con mega cámaras sacando fotos. Pero hasta grupos de televisión y profesionales entrevistando, que lo mismo las populares tenían colas de gente con cámara en mano esperando el turno de que le mire a su cámara. La verdad, me acabó saturando a mi, fue impresionante la forma que tenía cada una o cada uno de llamar la atención a los cámaras. Por cierto, para quien no lo sepa cada vez existe mas la tendencia de chicos a disfrazarse de personajes femeninos pero de un punto que ya no reconoces a muchos.  

Pues nada, camino de vuelta a la cápsula. Hacer el mismo camino pero hacia atrás en esa marea humana de gente que no podéis ni imaginar. Eso sí, como en los cómics japoneses al final dan las gracias por megafonía por el gran éxito del evento, y todo el mundo se detiene para aplaudir.

Una cosa para los que en un futuro piensen venir. Las bolsas de compras las llevan los aficionados y no se ofrecen más que en promociones especificas; por lo tanto, si quieres comprar algo plantéate llevar una.

Volviendo, entro en el típico restaurante japonés en el que comen todos en mesas individuales y mirando al móvil. No es algo que lo vea fuera de Japón pero aquí la gente es muy muy solitaria por lo que veo.

Ya de vuelta, en la entrada del hotel cápsula descubro que tengo que pagar el día, pagar y hacer todo como el primer día. UN LIO que como ya lo has vivido se resume más rápido, pero nada; por fin me da mi pijama y mi toalla para ir a la siesta. Al intentar entrar en la planta que me corresponde me pide que espere, que aún no han terminado de limpiar todo O.o

Pues aprovecho para ir al baño, descubrir el limpiado automático del trasero y ver que si está muy caliente la calefacción del asiento te puedes quemar el culo. Eso sí, aunque esté en japonés acabas aprendiendo cómo bajar la temperatura y que te limpie con el agua bien. Luego ya te pasas tú el típico papel higiénico y él te ayuda con un chorro de aire caliente.

UNA SIESTA Y SIGO….

Después de la siesta me voy al Game Taito Station y me pongo a jugar al Maimai, un juego musical que flipaba viendo videos en youtube, y por fin lo juego. Los japoneses se quedaban flipados y me ayudaron porque no es habitual ver a un occidental jugando a máquinas. Luego jugué al Dance Revolution Arcade y me detectaba mal y me obligaba a coger siempre la misma canción U.U

Descubrí que sin las tarjetas de salvar partida pierdes opciones que vas consiguiendo mientras juegas, y la verdad me pillé las dos, la de Sega y la de Konami, así las tengo de recuerdo. Las máquinas me parecieron caras: 200 yens la partida, pero ver salas de máquinas de 5 plantas me supera. También hay que tener en cuenta que una planta es de máquinas de ganchos de peluches,  etc…, otra de pachinko (máquinas tragaperras) y luego el resto sí son de máquinas. Una cosa hay que tener en cuenta: en Japón siempre existe una planta extra. Por lo que estoy descubriendo.

Fotos y videos del viaje al instante ^^* También en mi facebook y mi twitter.

 

Smite regala de todo este fin de semana 1º Aniversario

Imagen Para todos los usuarios de Xbox One y tengan el Alpha de Smite podran volver a jugar el sabado y el domingo con todos los dioses. Pero esta vez tiene sorpresa al ganar la primer combate del día en cada modo ganas 100 Gemas como tenemos 3 modos son 300 Gemas para el sábado Sigue leyendo Smite regala de todo este fin de semana 1º Aniversario